Hoy hemos podido conocer a través de un comunicado de Al Qaeda las intenciones de esta gran “hermandad” de grupos terroristas de extender los dominios del mundo islámico desde España hasta Irak a base de atentados. Puede leerse también tanto en los periódicos (en El Mundo, en Libertad Digital o incluso en El PaÃs) como en otros blogs, por ejemplo en Ajopringue o en Doce Doce.

En resumen, y como es normal, las reacciones no se han hecho esperar, aunque a mà me gustará conocer lo que dice del asunto, si es que se pronuncia, el gobierno que nos ha prometido que desde que el PSOE está en el poder y España retiró sus tropas de Irak ya no hay nada que temer respecto al terrorismo islámico. ¿Y cómo va la entelequia esa de la Alianza de Civilizaciones, Zapatero?. Dejando de lado las bromas, me entristece pensar que no se va a tomar ninguna medida ante anuncios como este.
Por otro lado, a veces me da la impresión de que los islamistas están llevando a cabo una infiltración silenciosa por toda Europa. No es por generalizar, pero imagino un dÃa en el que se de una orden a todos los musulmanes del mundo, a través de sus propios canales internos de comunicación, y nuestras ciudades amanezcan en llamas. Al fin y al cabo, el auténtico problema es que los fanáticos instalados en las democracias occidentales no consideran las leyes de éstas como el ente máximo de gobierno en sus vidas, sino que tienen conciencia de un estado supranacional aún más importante: el Islam. Desde Al Andalus hasta Irak, como dictan sus lÃderes.

