Leo en Barcepundit (a través de Eurabian News) que se va a habilitar una playa en Italia sólo para mujeres musulmanas, prohibiendo la entrada a hombres, y supongo que también a mujeres de otra religión, mediante la instalación de una red protectora opaca. Unas lonas, vamos.
Como se apunta ya desde muchos sitios, vamos hacia la islamización completa de Europa en aras de una libertad mal entendida por la izquierda. Y yo me pregunto, ¿qué pasarÃa si se crease una playa sólo para cristianos de rito estricto, donde las mujeres llevasen bañadores de cuerpo entero (y ellos por debajo de la rodilla también) y se expulsase o impidiese la entrada a las que enseñasen demasiada carne y a los ateos, agnósticos o seguidores de otra religión?. ¡Todo el mundo se llevarÃa las manos a la cabeza!.
Sin duda alguna hay un derecho inalienable que todos defendemos habitualmente de forma completa: el derecho a la vida. No obstante, tradicionalmente ha habido una excepción al sentimiento de importancia relativo al citado derecho, y es el asesinato o la muerte de dictadores y tiranos.
Gran parte de España se alegró, aunque sin manifestarlo ni celebrarlo públicamente (como es lógico), por la muerte de Franco y nadie se rasgó las vestiduras por ello. El cuerpo de Mussolini fue exhibido y vituperado por las calles de Milán y Hitler se suicidó e hizo quemar su cadaver para evitar actos similares, después de quedar gravemente impresionado por los sucesos en Italia. Y el mundo no se escandalizó, lo consideró “algo normal”. A los ojos de la humanidad ellos eran personajes malvados en grado superlativo, merecÃan morir.
Sin embargo, ante las muestras de alegrÃa de parte de la población cubana o de personas de otras partes del mundo ante el posible (yo también pienso que es muy probable que ya esté muerto) fallecimiento de Fidel Castro, la gente enloquece y proclama indignada: “no hay que alegrarse de la muerte de nadie”. Y yo digo: ¿por qué?. Yo nunca he vivido bajo el régimen de Fidel Castro asà que me va a dar bastante igual si muere o vive, pero quien quiera alegrarse de su muerte que lo haga sin vergüenza. Por favor, la gente desea la muerte incluso de los lÃderes elegidos democráticamente (Bush, Aznar, etc) y no se la critica tanto. Pero bueno, según Evo Morales, en Cuba hay democracia.
De todas formas, si al final se va Fidel y se pone Raúl poco habrá cambiado la situación.