29/09/2006
Advertencia: esta entrada contiene lenguaje vulgar y obsceno, pero he considerado necesario utilizarlo para ilustrar lo que en ella cuento.
Desde hace tiempo conozco las cosas que pueden ver nuestros hijos (bueno, yo aún no tengo) en la televisión todas las tardes, pero lo que acabo de ver hace un rato en eso que llaman “el tomate” me parece aberrante en grado sumo.
Cariacontecido he asistido a la narración de una actriz porno en la que contaba cara a la cámara, además de enseñar su muy nutrida y aireada delantera, que puede sacarse 20 (o número similar) metros de cadena metálica del coño, lanzar dardos o pelotas de ping pong con él o incluso, llenándoselo de leche o tinta (supongo que no venenosa), escribir o firmar. Después han salido unas apasionantes escenas de la tal Lucia Lapiedra comiendo pollas y chupando tetas, asà como de su “doble”, que también mantenÃa actitudes similares en otros cortes de pelÃculas. Finalmente, hemos podido contemplar a Mercedes Milá paseando por pasillos llenos de consoladores, vibradores y demás artÃculos de estimulación sexual.
Una cosa es huir de los tabúes excesivos que sólo hacen daño a largo plazo y otra es esto, que parece la televisión por la tarde el canal Playboy. Tampoco soy partidario de la “televisión canguro”, es decir, de dejar a los niños ahà tragando lo que sea sin ninguna supervisión paterna. Pero es que se ponga lo que se ponga sólo se ven tetas, culos, pollas y coños, joder. Y sÃ, eso también, joder.
Yo cuando era niño recuerdo llegar del colegio y ver dibujos, no a unos “grandes hermanos” copulando debajo un edredón blanco.
27/09/2006
No me abandones ahora, libertad de expresión. Sólo tengo 23 años, te he disfrutado poco, otros lo han hecho más que yo. Sin embargo, dÃa tras dÃa, noticias como la cancelación de una obra de teatro en la que se decapita a Mahoma, Jesús, Buda y Neptuno en Alemania, me hacen pensar que la estamos perdiendo. Dejamos que el miedo nos arredre y que los fanáticos nos impongan, por medio de amenazas, su criterio personal acerca del bien y el mal. Que por cierto, qué curioso es ese criterio:
Yo soy de los que tienen la firme convicción de que deberÃamos resistir ante el chantaje islamista, pero el hecho de que cada dÃa que pasa los fanáticos sean un número mayor dentro de nuestros propios paÃses no ayuda en absoluto. DeberÃamos comenzar por protegernos ante el cáncer de la islamización de Europa ahora mismo, pero sin embargo nuestros polÃticos siguen comiéndose la sopa boba, que por cierto ya esta frÃa, del multiculturalismo y eso tan moderno que llaman “alianza de civilizaciones” (de acuerdo, he tenido que resistirme para no poner “tasio“, pero el tema es serio).
Aunque supongo que muchos de vosotros ya lo habéis leÃdo, en Eurabian News están hablando de un artÃculo muy interesante titulado “Multiculturalismo y feminismo, un dilema imposible”. Supongo que por el tÃtulo se puede adivinar de qué va.
Lo enlazo porque a mà también me sorprende ver todos los dÃas a destacadas mujeres de la izquierda y/o feministas convencidas defender esas culturas que humillan, esclavizan y esconden a las de su género. Desde luego, es muy difÃcil posicionarse en determinadas ideologÃas o partidos polÃticos sin caer continuamente en la contradicción.
25/09/2006
Se ha escrito mucho sobre el tema del que voy a hablar y casi siempre utilizando los mismos argumentos, que supongo que serán los que yo utilizaré en este escrito, pero la verdad es que estoy harto de que se me intente imponer una utilización errónea del idioma que más quiero y que mejor conozco.
Cada poco tiempo, por desgracia, tengo una discusión con alguien, bien en persona o a través de Internet, sobre el uso de determinados topónimos: Gerona, La Coruña, Orense o Cataluña son los más frecuentes. Soy una persona que prefiere expresarse de forma correcta y por eso utilizo, cuando existe, la versión traducida a mi idioma, el castellano. Sin embargo esto, por alguna extraña razón, parece carcomerle las entrañas a los nacionalistas de las regiones aludidas, asà como también a personas que se consideran de izquierdas en cualquier otra parte de España. Se ponen verdes y mencionan iracundos “nombres oficiales” establecidos por los entes de gobierno de los lugares citados. Deben pensar que Munich, por poner un ejemplo cualquiera (¡fuera del tÃpico de Londres/London!) realmente se llama asà en vez de “München”. Además, si sólo se pudiesen utilizar los topónimos oficiales no serÃamos capaces de pronunciar ni siquiera la mitad de los lugares del mundo. Si alguien se aburre, que busque cómo es el nombre oficial de Bangkok.
Yo, por otro lado, respeto a las personas que utilizando otro idioma (vasco, catalán o gallego) utilizan los nombres traducidos a sus respectivas lenguas. Los catalanes le llaman “Saragossa” a Zaragoza, y los vascos utilizan “Gaztela eta Leon” para referirse a Castilla y León. Lo veo normal y entendible, y no me meto en la normativa de sus propios idiomas, pues no son el mÃo. Sin embargo, ¿por qué tengo yo que permitir que me digan cómo he de hablar mi idioma los usuarios de otro distinto al mÃo, o al menos sus lÃderes polÃticos?. Se discute mucho sobre si nuestro idioma lo deben crear los que lo hablan, la Real Academia, o un adecuado equilibrio entre ambos. Yo soy de la última opinión. No obstante, no permitirÃamos que un francés o un inglés nos dijesen cómo hemos de llamar a las cosas, modificando nuestras costumbres y tradición. ¿Por qué hemos de ceder entonces al chantaje nacionalista?. Tristemente, la mayorÃa de medios, sin importar si son televisión, radio o prensa, sà que lo han hecho, y ya es raro escuchar o leer unas noticias sin encontrarse incomprensibles mezclas de idiomas.
Otras personas, al escuchar las analogÃas con el francés o el alemán, cargados de triunfalismo, dicen que comparar con esos idiomas significa también equiparar la situación de sus propios territorios con la de estado autónomo en la que se constituyen Francia o Alemania. “Es como si ya fuésemos independientes”, declaman. Y yo digo, ¿qué tiene que ver el idioma con el estado?. Hay muchos estados en el mundo que tienen varios idiomas oficiales (Suiza o Canadá, por ejemplo) o que sólo tienen uno pero coincide con el de otro paÃs (Estados Unidos, por citar alguno). Desde luego, es innegable que hay una cierta relación, pero como hemos visto, no se cumple siempre de forma unÃvoca.
Para seguir con el asunto, mencionaremos lo de los cargos. Estamos acostumbrados a oÃr hablar de “el President Maragall” o “un Conselleiro de la Xunta” (espero haberlo escrito todo bien, me disculpen catalanes y gallegos que me puedan leer). Si yo mañana me pusiese a decir que el “President” Bush se ha reunido con el “Prime Minister” del Reino Unido (¡o del United Kingdom, mejor!), Tony Blair, antes de una reunión de la “House of Commons” (esto último es la Cámara de los Comunes, por si no queda claro) todo el mundo pensarÃa que soy un poco tonto y que hablo mi idioma fatal. Sin embargo, los casos que dije anteriormente no sólo se admiten, sino que se alientan y se tilda de fascista a quien no los utilice.
Sobre los nombres no existe una regla clara. Sin lugar a duda, los nombres de los reyes o miembros de las familias reales sà que se traducen. Por eso hablamos de Carlos de Inglaterra o Luis XVI. También se han traducido algunos nombres de la historia (Nicolás Copérnico, Tomás Moro o Juan Calvino, entre otros), incluyendo en ocasiones hasta el apellido, pero otros no (William Shakespeare o Galileo Galilei). Sin embargo, los nombres actuales no se traducen, como en el caso de los ya citados Tony Blair o George Bush. No abundaré por tanto en el tema, me parece adecuado su tratamiento actual.
Finalmente, me parece que nada va a cambiar y que realmente vamos a seguir por el derrotero habitual en este asunto. Donde pone “Girona” ya no hay quien vuelva a poner Gerona, y donde se habla del “Conseller en Cap” nadie va a ser capaz de cambiarlo por su forma correcta (si se está hablando castellano, claro). Por cierto, todo esto viene a raÃz de la n-ésima discusión sobre el tema en Barrapunto. Asà que supongo que, por decir las cosas como son, me merezco un: -1, troll.
24/09/2006
Y no lo digo porque el pobre haya tenido que abandonar tras chocar contra un bordillo en el reciente Rally de Chipre, sino porque el dÃa menos pensado le denuncian por racista. O al menos eso le ha pasado a un conductor inglés, que ha tenido que pasar dos noches en la cárcel acusado de “acelerar su coche de manera racista”, cuando realmente lo hacÃa para evitar un problema mecánico.
Que conste que yo soy el primero al que le parece mal que haya coches demasiado ruidosos o que pase una moto (¡de 49 cc, eso sÃ!) a las tantas de la madrugada haciendo más ruido que un transbordador espacial al despegar. Por supuesto, hay casos y casos, veo bien que se sancione a quien sobrepase el lÃmite legal de decibelios, ¡pero por eso, no por racista!.
LeÃdo a través de Este lado de la galaxia, quien a su vez lo leyó a través de Disculpen las Molestias.
Esa es la palabra que utiliza José LuÃs para describir el “proceso de paz” mediante la negociación con ETA. Pero yo, la verdad, opino que deberÃa utilizarla mejor para describir su bañador, porque después de las últimas declaraciones de la banda terrorista, en las que muestran su intención de conseguir las cosas por las buenas o por las malas, más valdrÃa dejarse ya de pamplinas y volver a lo efectivo.
De todas formas, nos cuenta El Cerrajero que es muy posible que a Zapatero le quede sólo un mes para ceder completamente al chantaje.
22/09/2006
IncreÃble pero cierto, nos matan y además les damos dinero para ello. Realmente sucede en Inglaterra, pero utilizo el término nosotros para los “malvados occidentales infieles”. LeÃdo en Eurabian News.
No me apetece ponerme a investigar, pero estoy seguro de que en España también se están concediendo subvenciones a asociaciones radicales islámicas. Si alguien que pase por aquà quiere dar luz sobre esto último, le invito a hacerlo en los comentarios.
19/09/2006
Es sabido por todos que España envió una delegación a la Cumbre de [paÃses] No Alineados celebrada en La Habana hace unos dÃas. Y yo me pregunto, ¿ha dejado España de estar dentro de la OTAN?. ¿Nos han echado ya por hacer tantas tonterÃas?. Y en caso contrario, ¿cómo que no alineados?.
Desde la desaparición del Pacto de Varsovia, creo que de pocas formas se puede estar más alineado que estando dentro de la OTAN (aunque no conozco el resto de organizaciones similares), sólo hay que ver la lista de paÃses miembros para darse cuenta de que son todos malvados paÃses occidentales y capitalistas.
En definitiva, dejemos ya de hacer el indio y volvamos a la posición que nos corresponde naturalmente, tanto por nuestra situación geográfica como por nuestros valores, historia y tradición.
Al igual que hice hace unos dÃas, hoy quiero darle mi más sincera enhorabuena a otra persona:
- A Eva Hache, cuyo programa he tenido “el placer” (¿de verdad le hace gracia a alguien?) de ver un rato esta noche y en el que ha dedicado una apabullante media hora a ridiculizar y tildar de desquiciado a cualquier persona o medio que se atreva a dudar siquiera en lo más mÃnimo de la versión oficial sobre el 11-M.
¡Tú también te has ganado a pulso tu puesto en Cuatro, Eva!. Desde las altas esferas instrucciones sobre el tema presiento, joven Luke. Como se preguntan otros, ¿a qué es a lo que tanto teme el PSOE?.
18/09/2006
Me pregunto si noticias como la de que emigran los mejores profesionales de Suecia, cansados de inmigración descontrolada (y de baja capacitación laboral) y crimen en aumento, tendrán algo que ver con la reciente victoria del centroderecha en ese mismo paÃs. Lógicamente, mi pregunta es retórica, pues sà creo que existe una relación entre ambas cosas.
Hoy parece que estoy emperrado con las elecciones en el resto del mundo, pero que tomen nota nuestros polÃticos.