10/09/2006

Cuba Libre

Acabo de leer (bueno, más bien escuchar) una interesante entrada en Ajopringue sobre las libertades de las que disfrutan los cubanos en su propio país. Ni que decir tiene que, por otro lado, a los extranjeros les tratan a cuerpo de rey, hecho que explica por qué los sindicalistas y políticos de izquierdas vuelven encantados de aquel archipiélago, reafirmados, por supuesto, en sus ideales procastristas.

Interesante sin duda pues, aunque no desvele nada que no supiésemos ya, es más impactante oír las cosas de una forma tan clara.