11/09/2006

11-S

Hace ya 5 años. ¿Quién no se acuerda de lo que hacía, con quién estaba y cómo lo vivió?. Aquel fue un día en el que el mundo miró con incertidumbre el paso de los minutos, incrédulo ante lo que estaba viendo, sin saber qué se podía esperar en la siguiente media hora. Parecía que el horror nunca iba a tener fin.

Estatua de la Libertad desde el observatorio del World Trade Center

Tras estos años, son muchos los que empiezan a plantearse dudas sobre la “versión oficial” de lo sucedido en aquellas fatídicas horas. Algunas veces sus proposiciones tienen cierta lógica que merece la pena considerar, otras son simples desvaríos guiados por su fervor partidista. Sin embargo, el debate existe, está en la calle, por decirlo así, se esté o no de acuerdo con las opiniones de unos y otros.

Años después, llegó el 11-M. Vivimos algo parecido, pero eran nuestros propios ciudadanos, con los que lógicamente tenemos una mayor afinidad empática, los que morían y sufrían. ¿Cuándo podremos en España hablar con tranquilidad de aquel terrible atentado, cuándo podremos expresar públicamente nuestras opiniones sin que se nos tache de locos o de “no haber encajado una derrota electoral” (y mira que yo no tengo carnet de ningún partido)?.

En cualquier caso, quede nuestro recuerdo con las víctimas de todos los atentados.

Por cierto, la imagen es la Estatua de la Libertad y la isla de Ellis vistas desde una de las torres gemelas, creo que desde la número 2. Más información: Joe Ekaitis, Image #2037, The September 11 Digital Archive, 17 July 2003 (la fecha es la de envío a esa web, no la de la propia fotografía, claro).

Rebrote

Archivado en: Terrorismo, Sucesos — phestar @ 00:57
Entradas relacionadas: Momento trascendente, Irreversible, Sacrificio, El chantaje de la paz, Autómata.

Mientras seguimos meditando sobre el momento trascendente al que hacía alusión Zapatero hace unos días, los violentos se lo pasan como enanos:

Autobus quemado en San Sebastían

Tras una manifestación que, según se nos ha dicho, no tenía nada que ver con Batasuna, a pesar de la participación de los líderes de esta última (supongo que como “ciudadanos anónimos”), un grupo de desconocidos incendió un autobús municipal en San Sebastián. Horas antes también había sido atacada una sede del PSE.

Con esta serie de acciones ETA demuestra que está dispuesta a actuar si no se le paga el peaje que solicite en la autopista hacia la paz cuya ruta ella misma ha trazado. Autopista hacia la paz o hacia la rendición, según se mire. Por otro lado, tras más de cinco meses de colchón, liberada de la brillante actuación policial y judicial que casi la lleva a su fin, la banda terrorista ha podido respirar, casi con total certeza rearmarse y captar nuevos miembros y, en definitiva, envalentonarse de cara a la tan cacareada “negociación”. Una pena. Sin embargo, mañana aparecerán los líderes del PSOE restándole importancia a los sucesos y atribuyendo su autoría a “un grupo de exaltados” (me encanta esa expresión), a pesar de que son sus propias sedes las atacadas. Pero bueno, no han dudado en afirmar que la actitud de los etarras Francisco Javier García Gaztelu (el tal “Txapote”) e Iñaki Bilbao se debe a que están majaras, mientras el resto de presos etarras, que no lo están, realmente son unos pedazos de pan. ¿Qué, allanando el camino para una aministía?.