Es curioso comprobar lo nerviosos que se han puesto en el PNV y en EA cuando han aparecido datos, muy exhaustivos por cierto, sobre concejales de dichos partidos en un registro a una “herrikotaberna” en Zarautz. Y digo que es muy curioso porque esos mismos partidos se oponen desde hace tiempo a este tipo de acciones por considerarlas un “obstáculo al proceso de paz”, pero sin el mandato del Tribunal Supremo para inventariar los bienes del entorno etarra jamás se hubiese sabido de la existencia de esas listas.
Una reacción en definitiva que es, desde mi punto de vista, bastante hipócrita, pues parece que sólo se rasgan las vestiduras cuando son sus militantes los vigilados y/o amenazados. ¿No merece la misma indignación el control y el acoso a concejales y cargos electos de otros partidos?. Por supuesto que no. Se demuestra una vez más que nacionalismo es sinónimo de egoÃsmo y, como reza el dicho popular, “ándeme yo caliente y riáse la gente”.

