9/10/2006
Dejando al margen las múltiples pancartas con consignas ultranacionalistas, antiespañolas y proetarras, olvidándonos de los gritos de “puta España” o “españoles hijos de puta” (olé) y obviando los enormes carteles de “Catalonia is not Spain” (hay que ver como dominan los cachorros de ERC el inglés) y demás parafernalia que pudimos ver en el partido entre los equipos de Cataluña y el País Vasco, yo quiero centrarme en el ejemplo de Reino Unido que tan sobado tienen ya los partidarios de las selecciones catalana y vasca.

En el Reino Unido, como todos sabemos, existen cuatro selecciones: la de Inglaterra, la de Escocia, la de Irlanda del Norte y la de Gales. Hasta ahí todo muy bonito y muy favorable a los “propósitos” de los nacionalistas. Incluso contemplo la posibilidad de no tener en cuenta la historia de Reino Unido (la creación o constitución de un país suele ser un proceso complejo a lo largo de varios siglos) para lo que estoy contando. Sin embargo, hay una sorpresa muy grande. Sí, hay cuatro selecciones, pero también hay sendas ligas de fútbol entre clubes deportivos: la inglesa, la escocesa, la irlandesa (de Irlanda del Norte, no confundirla con la de Irlanda) y la galesa.
Si es verdad que hay un deseo latente y mayoritario en las sociedades catalana y vasca para tener selecciones propias, tendrán que atenerse a los dictados de la FIFA y la UEFA al respecto y tener sus propias ligas, ¿no?. Pero claro, el Camp Nou se llena con un Barcelona - Real Madrid, pero habría que ver qué pasaba con un Barcelona - Granollers (ojo, que igual tienen un equipo buenísimo, es simplemente un ejemplo).
Como siempre los nacionalistas quieren todas las ventajas de ser independientes y todas las ventajas de no serlo. Y eso que a mí el fútbol me importa bastante poco, pero si jugamos a politizarlo todo y a ponernos tontos, jugamos todos.
8/10/2006
Esta semana hemos podido leer los nuevos planes del gobierno para incentivar el consumo de cine español, que incluyen aumentar las tasas de doblaje y los precios de los DVDs y entradas para películas de habla extranjera. Casualmente, éstas suponen aproximadamente el 90% de la cuota de pantalla en nuestro país, así que puede deducirse que la medida nos va a afectar prácticamente a todos.

Y yo me pregunto, ¿hasta cuándo vamos a tener que financiar producciones ruinosas, dirigidas por vividores de pancarta y camiseta, que dejan los cines vacíos debido a su altísima calidad?. Si lo que intentan es convencernos de que el cine no es un negocio sino que se debe apoyar, hasta cierto punto, como cualquier otro arte que pongan las películas españolas gratuitamente (o al menos a un precio razonable) en bibliotecas o museos y ya decidirá el público si desea o no asistir. Pero no, es mucho mejor subir el precio de todo lo demás y mantener el caudal actual de dinero hacia los “genios creadores” de este país. Pues yo no me trago que un drama sensiblero y de lágrima fácil de “putas, yonkis y maricones” en “barrios marginales” que “destaca por su dureza” sea arte, y prefiero no ir al cine que ir a ver la basura que son algunas películas españolas. Que además, ya bastante triste es la vida a veces como para ir al cine a deprimirse y si quiero ver a las putas o a los yonkis me voy a la calle paralela a la mía (literal).
Algunos partidarios de medidas como esta argüirán que “si no la gente sólo va a ver mierda” o que “la película española de mayor éxito es Torrente”. Bueno, ¿y qué, papá Estado?. El libro más vendido ha sido el Código Da Vinci, ¿no?. La cultura puede ir por dos vías: por el mercado de consumo de masas o por un mercado alternativo en el que los autores no quieran hacerse ricos sino dar a conocer su obra, que ya he mencionado en el párrafo anterior. El problema es que en el cine español la gente quiere hacerse rica, difundir sus películas a través de los canales de masas y que les paguemos entre todos la broma. Y es que la farlopa sigue yendo cara, claro, pero con cuarenta millones de productores las películas se hacen solas. Pero si quieren jugar en el campo de los negocios que se atengan a sus reglas o si no que se vayan a otra liga.
Finalmente, quiero comentar que el problema no se circunscribe únicamente al séptimo arte sino que también existe otra legión, aunque menor, de cuentistas y encantadores de serpientes alrededor de casi cualquier cosa que uno se pueda imaginar: pintura, escultura, literatura, etc. Ni que decir tiene que cuanto más afines sean las ideas del sujeto y el gobierno, mayores son sus posibilidades de meter la mano en la bolsa común. También aumentan considerablemente si la obra en cuestión realiza algún tipo de revisionismo histórico parcial y desenfocado, es decir, cualquier cosa que trate sobre la guerra civil o la dictadura franquista ganará muchos puntos en la carrera salvaje hacia la subvención.
También han hablado de ello en DOCE DOCE y en Barrapunto, entre otros sitios. Por cierto, cuando digo lo de “putas, yonkis y maricones” no es mi intención ofender a alguien. Simplemente pienso que, por desgracia, hay hoy en día un género de cine español que podríamos llamar así y que además se nutre de muchos de los tópicos que existen sobre esos colectivos.
En la imagen se puede ver a dos directores españoles esperando la próxima subvención del Ministerio de Cultura.
6/10/2006
Escondidos bajo capuchas
los “antisistema” van,
“espontáneamente” convocados,
contra todo cargarán.
Museos, cajeros y bancos
bajo sus botas caerán,
son siniestros bajo sus sayos
y en matar no dudarán.
En sus filas encontraremos
un “okupa” o un anarquista,
pero luego descubriremos
que es el tipo más victimista.
Impunes quedan sus actos,
faltan policías raudos
que prestos en su deber,
se den prisa en detener.
Antidisturbios de mis amores
venid y cubridlos de flores
y yo os cantaré esta coplilla
tan jodidamente malilla.
De acuerdo, la “poesía” esta que me he marcado es nefasta, pero no tenía nada mejor que hacer y he sentido una cierta inspiración al ver una serie de delgadas figuras ataviadas con “uniforme de guerrilla urbana” lanzando “misiles” caseros contra todo lo que pillaban ayer en Barcelona, incluyendo incluso un museo de arte contemporáneo (y yo que juraría que a esta gente le gustaban esas cosas). Por cierto, a pesar de la penúltima estrofa, vaya mi respeto a los cuerpos de seguridad del estado, estoy seguro de que se ven con demasiada frecuencia atados de pies y manos para practicar el número adecuado de detenciones en situaciones como éstas.
5/10/2006
Nos alertan en Eurabian News sobre nuevos disturbios en Francia y Holanda protagonizados por “jóvenes musulmanes”, que además llaman la atención por su brutalidad y crudeza.
En el primer caso, unas 250 personas la emprendieron contra los policías (hiriendo a 7 de ellos) que estaban deteniendo a un conductor que estrelló su coche contra un coche de la policía durante una persecución en Les Mureaux, cerca de París. Se ve que el detenido era amigo suyo o algo. No obstante, es el segundo caso el que más sorprende, pues en él resultaron heridos dos agentes cuando acudieron al rescate de una ambulancia que estaba siendo atacada por cientos de jóvenes (se baraja también el número de 250) en Holanda. Aquí se ve que el que iba dentro de la ambulancia, o quizás sus conductores, les caían mal.
La verdad es que antes no me preocupaba demasiado el tema, pero desde hace un tiempo a esta parte veo signos más evidentes cada día de una creciente y, por desgracia, imparable islamización de Europa. Y que al parecer si no puede ser por “las buenas”, con políticos de izquierda embobados con la mentira multiculturalista, va a ser por las malas: a sangre y fuego.
3/10/2006
A estas alturas ya todos (entre otros Joan Pirata y BilbaoPundit, con parodia incluída) hemos oído hablar de la campaña publicitaria que tiene un vídeo en el que supuestamente le roban la silla a Zapatero, encargada, por la ONU nada menos, a la agencia Tiempo BBDO Barcelona. No pongo el enlace directo al blog feo ese de los 4 Gatos directamente porque me repatea eso del “marketing viral” que tan de moda está ahora, pues la verdad es que estoy harto de que los publicistas piensen que los que tenemos un blog (eso que llaman “los bloggers”) somos sus descerebrados favoritos para hacer publicidad.

Sin entrar a valorar lo bien o mal que me parezca la campaña en sí, ¿de verdad ha conseguido su propósito?. Es verdad que ahora todo el mundo habla del vídeo, pero también es verdad que todas las personas que yo conozco están discutiendo por qué se nota que es falso (que también vaya montaje de calidad que hicieron, si yo soy la ONU pido que me devuelvan el dinero), si deberían o no haberlo hecho, que pasaría si fuese real, que va a pasar con el funcionario del Congreso que les ayudó, por qué la ONU se mete en fregaos de este calibre… pero nadie habla realmente de lo que se supone que está detrás del vídeo, la campaña esa contra la pobreza. He dejado lo de “esa” escrito en vez de buscar cómo se llama exactamente para dar idea de que a mí tampoco se me ha quedado grabado lo que se supone es “el fondo” de la publicidad.
El problema de hacer publicidad demasiado llamativa es que al final la gente se queda con el anuncio pero no saben ni de qué es o si lo saben no influye en ellos para nada. ¿Quién no ha oído o tenido la típica conversación de “has visto tal anuncio” en la que ambos interlocutores terminan preguntándose mutuamente si saben de qué es el anuncio de marras, para finalmente quedarse ambos en la ignorancia?.
La verdad es que yo amo a Laura, pero sigo sin ver la MTV.