24/11/2006

Si yo fuera francés

Curioso título, lo sé. Pero es que si yo fuera francés estaría indignado con el ministro de Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, que afirma que no confía en la labor de la policía ni la justicia francesa. Para él es falso que haya tantos etarras como nos comentan nuestros vecinos galos que, recordemos, han sufrido en su territorio el robo de unos cuantos cientos de pistolas por parte de la banda terrorista (sí, al final resultó que era ETA, qué sorpresa) hace unas pocas semanas.

Hace años los etarras iban a buscar refugio en Francia porque allí estaban mucho menos perseguidos que en España; ahora, como otro resultado paradójico más de esto del “proceso de paz” se invierten las tornas y los terroristas se sienten mucho más a gusto a este lado de los Pirineos. Yo le pregunto al señor Rubalcaba: ¿cómo no va a haber etarras sueltos a patadas si desde el gobierno de España se está intentando parar cualquier acción policial o judicial contra ellos?. ¿Si incluso, como dicen las malas lenguas, se les da el chivatazo para que puedan escapar de las redadas?. Y en todo caso, ¿por qué le sientan tan mal estas cifras a Alfredo?. ¿Se le está moviendo la opinión pública, tiene que intentar convencernos de que son “pocos y pacíficos”?. Y si de verdad son pocos y pacíficos, ¿por qué hay que negociar con ellos, por qué no les cogemos, les encerramos y santas pascuas?. Curioso embolao en el que se ha metido. Si son muchos la gente se escandaliza y dice que esto es una tregua trampa y ETA se está fortaleciendo. Si son pocos, la gente pide que se los aplaste con firmeza. Yo me sé de uno que esta noche no dormirá bien. O bueno, quizás sí, a ese curioso animal llamado “político” pocas cosas le perturban el sueño.

En definitiva, cada día que pasa me asombro más. Creo que voy a empezar a saltarme la sección de noticias nacionales de los periódicos.