Aunque cabe preguntarse, ¿alguna vez se fueron?.
Para empezar, sé que hoy escucharé decir muchas veces eso de “estareis contentos” o aquello de “lo estabais esperando”. Pues no, no es verdad, ¿qué tipo de desalmados se piensan que somos los que no pensamos como ellos?. ¿No tenemos sangre ni corazón?. Ahora mismo hay una familia en España rota, rezando para que aparezca su hijo, hermano, sobrino, o el que sea el papel que represente el hombre desaparecido en esa familia. Yo, por supuesto, también confío en que se haya perdido realmente en el caos de la bomba, corriendo hacia otro lado, y que no haya sucumbido a su onda expansiva y metralla.
También sé que no tardaré demasiado en leer en algun blog o foro la opinión de algún descerebrado que dirá que la bomba la “ha puesto el PP” para beneficiarse electoralmente. Por favor…
Aclarado todo esto, mi opinión. Sin lugar a dudas, ETA pretende que esto sea una vuelta de tuerca más al chantaje que viene ejerciendo durante los últimos meses para conseguir sus objetivos. Por supuesto, la banda terrorista sabe que al principio el gobierno intentará reaccionar de una forma “firme”, pues debe hacer ese gesto de cara a la ciudadanía. No obstante, Rubalcaba se ha limitado a afirmar que este atentado “rompe el alto el fuego permanente” (¿no es eso evidente?), cuando lo que realmente queremos que diga es que rompe el proceso de negociación. En todo caso, ETA confía en que después de unos meses se reanuden las conversaciones y ellos jueguen una mano aún mejor en su desarrollo. “Poner muertos sobre la mesa”, es como lo llaman.
Ahora, cabe preguntarse. ¿Qué nos depara este gobierno para el futuro?. ¿Se volverá al pacto antiterrorista y a la unidad de partidos y se combatirá a ETA por la vía que tantos éxitos ha dado en el pasado: la lucha policial y judicial sin tregua?. ¿O por el contrario tendremos que aguantar una vez más que los asesinos se rían a nuestra cara y se salgan con la suya?. Esta tarde Otegui va a comparecer, al parecer, imagino que para vanagloriarse de los actos de sus compañeros y decir que la culpa de la bomba es de cualquiera menos de ellos. ¿Y no es un momento perfecto para detenerle por un delito que comete constantemente, pertenencia a banda armada?. ¿Continuará, no obstante, el “programa” de beneficios judiciales y penitenciarios que el PSOE ha trazado para los presos etarras?.
España llora porque vuelven a herirla en su seno. Esperemos que no tenga que derramar más lágrimas por otro de sus hijos, vilmente asesinado, que se sumaría al genocidio que ETA lleva 40 años perpetrando.

