2/03/2007

Desde la ciudad de ZP

Cálculo de asistentes de primera mano a la concentración de esta tarde en León, ciudad bandera de nuestro querido presidente (más para figurar que para otra cosa) José Luís Rodríguez Zapatero, para protestar por la infame decisión de enviar a casa al 25 veces asesino Iñaki de Juana Chaos:

Concentración en León

En la imagen se puede ver el área aproximada que ocupaban los manifestantes, según mi estimación, es decir, el paseo que me dí alrededor. Se desprende de ella que la concentración ocupaba unos 2787 m2 (91×27 para el rectángulo principal de Ordoño II y 15×11 para cada una de las entradas a las calles Alfonso V y Gil y Carrasco), lo que según la aproximación de 3 o 4 manifestantes por m2 (me costó pasar por varios lugares y además había gente subida en los bancos y las jardineras) arroja una cifra de asistencia de entre 8.361 y 11.148 personas (como referencia: León tiene unos 150.000 habitantes, así que me parece que hubo bastantes asistentes), aunque doy fe de que mucha gente era “itinerante”, por decirlo así: se unían un rato y luego se iban; después llegaba más gente, por lo que es posible que el número de personas que haya asistido sea mayor.

Como varias personas apuntaron, quizás hubiese sido mejor hacer la manifestación delante del Gobierno Civil pues, por mucho que le pique a Zapatero, el partido que controla el ayuntamiento de León es el Partido Popular. Desconozco no obstante si después la concentración prosiguió allí, tal y como se sugirieron algunas voces, pues ya me vine para casa.

La prueba

Supongo que sobra decirlo pero, ¿acaso existe una prueba más palmaria de que el gobierno se ha plegado a las exigencias de Iñaki de Juana Chaos que el hecho de que éste haya abandonado la huelga de hambre cagando leches?. Estaba cantado que en cuanto le diesen pasaporte para casa se iba a poner a zampar en serio, no vaya a ser que sus amados órganos internos sufran el menor daño.

Y dentro de un mes, cuando el terrorista lleve muchos días comiendo calentito y en abundancia, ¿no va a estar acaso tan sano como yo, o incluso más?. ¿No debería por tanto volver a ser internado en una prisión normal?. Esto no es como tener un cáncer o estar paralítico, situaciones a las que aludía hoy Rubalcaba en su comparecencia, sino que de esto se puede salir y recuperar plenamente la salud, así que me parece bastante paradójico que cuando esté curado pueda seguir disfrutando de la comodidad de su hogar.

Por otro lado, ayer me preguntaba qué beneficio puede tener ser atendido en un hospital del País Vasco o tu propia casa respecto a serlo en un hospital de Madrid. Está claro: cuando el asesino es enviado a su casa, mejora porque abandona la huelga de hambre. Mejora porque ha ganado. Las mentes débiles utilizarán este argumento para justificar la necesidad de ceder ante la huelga, pero si de Juana se moría era porque él quería, no porque el hospital Doce de Octubre no fuera un sitio perfectamente adecuado para tratarle. De hecho, los hospitales son el sitio más adecuado para tratar las enfermedades graves, o así era habitualmente en este país que cada día se vuelve más loco.

Y ahora, un poco de demagogia, aunque como casi toda la demagogia, no sin cierta dosis de verdad: Zapatero, quiero un piso grande, luminoso y céntrico. Si no me lo das me voy a poner en huelga de hambre. Cuando esté en él me volveré a alimentar normalmente, luego la mejor salida que se puede dar a mi (futura) situación rayana a la muerte es comprármelo y dármelo a la mayor brevedad posible. O bueno, directamente puedo no ponerme en huelga de hambre sino anunciar que voy a suicidarme un determinado día si no se me da lo que pido antes de la fecha límite. Es lo mismo pero más radical (y así no tengo que dejar de comer), y estoy convencido de que el gobierno socialista accederá a mis moderadas peticiones con tal de salvar una valiosísima e inestimable vida humana. Que bien pensado, yo no he matado a 25 personas, así que espero que mi vida cotice más que la de don Iñaki. En resumen: advertido quedas, ZP.