10/04/2007

Nobody expects the Spanish… SGAE

Efectivamente, el gobierno pretende que a partir de ahora la SGAE (y “entidades de gestión” similares) ejerza la censura en Internet. No me gusta utilizar la negrita para remarcar conceptos pues pienso que en ocasiones insulta a la inteligencia del lector indicándole qué es y qué no es importante en vez de dejarle decidir a él, pero esta vez me parece una violación demasiado flagrante de nuestros derechos como para no hacerlo.

Hace años, cuando se publicó la LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información), una de las cosas más criticadas de ella fue que permitía que una “autoridad competente” pudiese pedir a los prestadores de servicios que retirasen “contenidos supuestamente ilegales”. En este país esas cosas normalmente las decide un juez, pero la ley dejaba abierta la cuestión. Ahora ya sabemos que serán los ladrones de la SGAE los que decidan qué es y qué no es legal.

El día menos pensado puedes tener tu página cerrada porque has criticado al amante de los polvos blancos y meador de multitudes Ramoncín (perdón, Don Ramón), a los rojos acomodados Ana Belén y Victor Manuel, a cualquier miembro de la familia Bardem o a los múltiples palmeros del “No a la Guerra” que de vez en cuando aparecen en los medios protagonizando alguna reivindicación justa (¡sin duda!), como una manifestación de apoyo al régimen de Fidel Castro o a la “causa vasca”. Y no hay forma de librarse: yo alojo mis propias páginas así que soy mi propio prestador de servicios a ese nivel, pero estoy seguro de que si yo no les hago caso se dirigirán prestos y veloces a quien me proporciona la conexión a Internet donde está este servidor. Todos conocemos además el funcionamiento mafioso de la SGAE, que envía matones por los bares para recaudar su impuesto revolucionario y remite cartas amenazantes exigiendo el pago inmediato, de forma muy similar a como hacen las bandas terroristas, así que no creo que se vaya a andar con remilgos a la hora de cumplir su nuevo cometido.

En definitiva, como finalmente esto se lleve a cabo, será un día triste para la democracia y la libertad de expresión, pues volveremos al siglo XVI a una velocidad pasmosa. Tenemos que hacernos oír ya mismo, porque ésta puede ser la ocasión que está esperando el PSOE para acallar toda la “disidencia” que existe en Internet respecto a su “proyecto para España y los españoles”. Porque igual que pueden cerrarte el chiringuito por criticar a Teddy Bautista (perdón, Don Eduardo) pueden hacerlo por meterte con Zapatero o con su política.

El amigo conductor y la DGT

Ahora que ya sabemos el saldo total de accidentes y muertos en las carreteras durante esta Semana Santa, me adhiero a una opinión que escuché esta tarde en la radio: estoy harto de que cuando el número de accidentes o muertos baja sea “gracias a la DGT” pero cuando éste se mantiene o aumenta resulte ser “por culpa de los conductores”. Y yo que juraría que los que vamos al volante siempre somos los mismos, salvo unos cuantos que sacan el carné y otros cuantos que son ya mayores y deciden dejar de conducir o no pasan las pruebas para renovar el permiso…

Otra cosa más: esos cartelones luminosos gigantes que hay ahora en las autovías y autopistas que dicen cosas como “no te mates, por favor” distraen más que otra cosa. Desde mi punto de vista, deberían estar encendidos cuando digan algo importante, por ejemplo, “obras en 5 kms” o “carril derecho cortado”, pero para decir tonterías como mejor están es apagados, que así no “hay que mirarlos” (es un acto reflejo). O quizás al final lo que va a pasar es que los conductores nos vamos a habituar a no hacerles ni caso y cuando de verdad digan cosas que hay que tener en cuenta no los habremos mirado.

¿Y para cuando va la DGT a admitir que parte de los accidentes se debe al mal estado de las carreteras o a los trazados suicidas que tienen algunas de ellas?. ¿O por el contrario la próxima medida de Pere Navarro va a ser poner grandes altavoces a los laterales de las autovías en los que Perlita de Huelva nos cante aquello de “precaución, amigo conductor, la senda es peligrosa”?.

Por cierto, al hilo de todo esto: muy buena la reflexión que hacían el otro día en DOCE DOCE sobre el asunto.