14/07/2007

Cojonines

Cojonines: dícese del que simulando realizar un acto de valentía y arrojo actúa a sabiendas de que sus acciones no tendrán consecuencias.

Eso es desde mi punto de vista Ángel Torres, presidente del Getafe, respecto a la última campaña del club para captar abonados. Vaya por delante que no soy católico ni tampoco cristiano, aunque suene a “excusa” para ganar una supuesta objetividad que no considero que me fuese a quitar el hecho de sí serlo. Al grano: ¿por qué pienso ésto?. Porque en el siglo XXI meterse con la religión católica o con los católicos y ridiculizar sus símbolos y ritos “sale gratis”, por decirlo así. Y que conste que tampoco aprobaría que nadie se tomase la justicia por su mano y utilizase la violencia en vez de la palabra, y por otro lado creo en la libertad de expresión como un derecho fundamental. Pero está visto que el anuncio sí ha ofendido a los católicos, incluidos muchos seguidores y socios del Getafe, y la Conferencia Episcopal ha pedido, con corrección, su retirada, nada más. Sin embargo, don Ángel, señor Cojonines, persiste en su actitud, a pesar de que en este país ya se han suspendido muchas campañas publicitarias antes por petición de diversas asociaciones de toda condición.

Y ahora, una sugerencia para la siguiente campaña: ¿por qué no poner un grupo de musulmanes orientando sus alfombras, antes de rezar, hacia el estadio del Getafe en vez de hacia la Meca?. ¿Qué tal un grupo de mahometanos brindando con champán o comiéndose un pata negra para celebrar los triunfos deportivos del club, pues para tan insigne ocasión el Getafe estaría por encima de los mandamientos de Alá o de Mahoma?. ¿No estaría genial mostrar un grupo de mujeres musulmanas despojándose de sus velos, burkas y demás indumentaria Hiyab y abrazándose a sus compañeros masculinos en un bar al marcar un gol el equipo madrileño, como muestra máxima de gozo y alegría?.

Sin embargo, todos sabemos que ésta última campaña jamás la veremos. ¿Que por qué?. Digámoslo en plata: porque no hay huevos.