Hoy escribo principalmente para comentar que sigo vivo. Que nadie se extrañe de mi ausencia, he tenido exámenes, pero prometo atacar este “curso político” que ahora comienza con ganas renovadas de escribir. Curso que se perfila como una campaña constante, nos quedan seis meses de ver cómo los políticos de toda condición se tiran los trastos a la cabeza. Ya he hablado en ocasiones anteriores del “parón” que iba a dar Zapatero (que, como se apunta por ahí, nos hizo perder el Eurobasket porque es un gafe del cinco) en su política, y efectivamente mis temores se están confirmando. Pero confío en que seis meses no sean suficientes para que la amnesia haga efecto, y no tengamos que disfrutar de cuatro años más (aunque quizás se inventarían un decreto a-la-Chávez para que fueran siete, o diez) de talante. Hay esperanza, que comentan que hasta Almodovar sabe que va a ganar el PP y seguramente los nacionalistas, así como la banda terrorista ETA, se encargarán de poner en evidencia unas cuantas veces más al gobierno mostrando sus realidades y miserias. Por una vez, los que más odian éste país pueden ayudar a cambiarlo gracias a su egoísmo y su fanatismo.
Por lo demás, termino con una frase que utilizo con frecuencia últimamente: las cosas siguen igual, pero más. Así que seguiremos informando.

