24/12/2007

Feliz Navidad

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¡Feliz Navidad para todos! ¡Y no olviden supervitaminarse y superenconejarse!

16/12/2007

El significado del euro, las propinas y el vicio de comer

En un nuevo intento de cargar las culpas de la situación económica sobre el ciudadano de a pié, Solbes nos ha dicho que los precios están como están porque no sabemos lo que vale un euro, dejamos mucha propina y tenemos el “vicio de comer y beber”. Pues bien, hoy voy a intentar contestar a estos cruciales interrogantes.

Sobre el valor del euro. ¿Cuánto vale un euro? Pues un euro vale una puta mierda. Un euro no vale 166,386 pesetas, vale de hecho menos de 20 duros, bastante menos, si tenemos en cuenta lo que se puede comprar con un euro. Ah, ¿qué resulta que en los mercados internacionales es una moneda fortísima que se está comiendo al dólar? ¡Pero es que yo no compro en los mercados internacionales, yo compro en las tiendas de mi ciudad, que no se rigen ni mucho menos por las leyes del comercio a gran escala! ¡Qué más me da que una empresa pueda importar un determinado producto un 10% más barato si su precio para el consumidor final, o sea un servidor, ha subido un 60 o un 70%!

Lo de las propinas… es que no tiene nombre. Porque yo me pregunto, ¿dejan los españoles propina en el supermercado? ¿Dejan propina cuando compran una casa? ¿Le dejan propina al banco al pagar la hipoteca? No, por supuesto que no. Así que, si salen a tomarse algo de vez en cuando y quieren dejar algo de propina tampoco se cae el mundo, porque desde luego sus gastos principales son los que he citado primero y no “un par de cafés”, como dice Solbes. Que además, ¿el café no cuesta 80 céntimos? En cualquier caso, yo creo que la tendencia es más bien no dejar propina (o dejarla muy escasa), porque la gente suele indignarse al ver el precio que le cobran por las cosas y no soltar ni un céntimo más a la hora de pagar.

Finalmente está lo del “vicio de comer y beber”. Sí, mire usted señor Solbes, tengo esa mala costumbre. Comer todos los días, incluso más de una vez, es una adicción de la que no puedo librarme por mucho empeño que ponga en ello. Las leyes de la termodinámica están contra mí en esta lucha, con lo que irremediablemente tengo que seguir comiendo y bebiendo. Aunque bueno, podría ser que millones de físicos y biólogos a lo largo de la historia se hayan equivocado y sea posible vivir sin comer ni beber. Suerte que ha venido un economista para iluminar su caverna de ignorancia.

15/12/2007

Hispania, tierra de conejos

Vista la etimología más probable del nombre de nuestro país, casi se podría pensar que es natural que quieran convertir a los españoles en unos grandes consumidores de conejo de cara a la Navidad. Porque ésta es la solución que se la ha ocurrido al gobierno de Rodriguez Zapatero para frenar la escalada de los precios de los productos básicos: sustituir los platos típicos de estas fiestas por un buen guiso de nuestro orejudo amigo (y un par de vasos de agua para acompañar, supongo). Como me dijo ayer una amiga, ¿qué será lo siguiente? ¿Recomendarnos que comamos topillos, y así de paso finiquitamos también el problema de la plaga? ¿Y qué tal si comemos mierda, que sale muy barata y la producimos nosotros mismos?

En serio, de todas las idioteces que han hecho los socialistas desde que están en el poder ésta me parece una de las afrentas más serias que hemos tenido que soportar los ciudadanos. Básicamente nos están diciendo: “trabajáis lo mismo que antes, ganáis lo mismo que antes, pero ahora sois todos pobres, asumidlo porque nosotros no vamos a mover ni un dedo”. Me gustaría a mí ver la mesa de Nochebuena de ZP (sin ninguna duda, nuestro ateo y anticatólico presidente celebrará como el que más la noche del nacimiento de Jesús), seguro que no tiene nada que ver con lo que el gobierno tan amablemente nos recomienda. Si es que ni siquiera pollo se puede comer, que también está caro, y la verdad es que me gusta bastante más que el conejo.

Finalmente, una reflexión. ¿Qué hubiese pasado si hace cuatro o cinco años un político del PP, cuando estaba en el gobierno, se hubiese atrevido a insinuar que para afrontar la pérdida de poder adquisitivo los españoles tenían que comer conejo? Jugando a ser adivino, se hubiese montado la gorda. La grande. La enorme. La monstruosa. Un escándalo de proporciones nunca vistas, las prensas de los periódicos funcionando a jornada completa, las televisiones inventando un torrente inacabable de chistes, parodias y gracietas al respecto, los jóvenes haciéndose camisetas a toda prisa que dijesen cosas como “que coma conejo su puta madre” (por cierto, igual me hago una). Manifestaciones por doquier. Los sindicatos en pié de guerra, huelgas generales. Pero como gobierna el PSOE, ¡no pasa nada! Always look on the bright side of life…

Estoy indignado, mucho, y supongo que se notará por el tono general de esta entrada, porque además me he ido calentando mientras escribía. Pues que se metan el conejo por donde les quepa o que revienten con las pantagruélicas comidas y cenas que se van a zumbar mientras se ríen a mandíbula batiente del resto de los españoles.

6/12/2007

De la Constitución en su aniversario

Como soy un derechoso fascista comeniños, sin corazón ni cerebro, hoy os confieso me la pone dura la Constitución española. Eso de que “todos los españoles son iguales” me excita sobremanera, así como aquello otro de “la integridad territorial” o incluso esa otra parte tan bonita que dice que “la bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja…”. Y que le voy a hacer si sigo creyendo en esos ideales tan caducos en vez de depositar mi fe en “realidades nacionales”, “comunidades históricas” y demás zarandajas. Así que, para todos los retrógrados que piensan como yo: ¡feliz día de la Constitución!

1/12/2007

De ETA y los justificadores en un día gris

Han pasado sólo unas pocas horas desde los dos asesinatos, uno de ellos, por suerte, sólo en grado de tentativa, por parte de la banda terrorista ETA. Y, buceando un rato por Internet ya me he encontrado con todos los amigos del terrorismo, aquellos que abrazan las tesis progresistas sobre el horror y el asesinato (esa mierda que dice que “el terrorismo nace de la desigualdad”), justificando el atentado. Que si todos los días mueren más personas en la carretera o en sus puestos de trabajo, que si es una “respuesta lógica” después de las detenciones de ayer, dando a entender que no deberían haberse producido, que si ésto pasa por romper el diálogo y hay que volver a él, que si “es a lo que se arriesgan en el curso normal de su trabajo”… Basura. Todo basura intelectual, miseria y pobreza en el alma para justificar lo injustificable. Sólo escribo hoy aquí para decirle a ese tipo de gente que me repugnan hasta el extremo, sus argumentos me dan ganas de vomitar y me hacen, por supuesto, renunciar a decir esas idioteces en la que realmente nunca he creído de que “todas las opiniones son respetables” o que “todas las personas son respetables” (no termina el personal en ponerse de acuerdo en cuál de las dos es “la buena”). Pues no, con opiniones como éstas se demuestra que ni todas las opiniones ni todas las personas son respetables. Y quede claro que cuando digo que no todas las personas son respetables no estoy hablando de hacerles nada, simplemente es la idea mental que yo me creo de ellos. El crimen queda para los “hombres de paz” de la banda terrorista ETA.