Vista la etimologÃa más probable del nombre de nuestro paÃs, casi se podrÃa pensar que es natural que quieran convertir a los españoles en unos grandes consumidores de conejo de cara a la Navidad. Porque ésta es la solución que se la ha ocurrido al gobierno de Rodriguez Zapatero para frenar la escalada de los precios de los productos básicos: sustituir los platos tÃpicos de estas fiestas por un buen guiso de nuestro orejudo amigo (y un par de vasos de agua para acompañar, supongo). Como me dijo ayer una amiga, ¿qué será lo siguiente? ¿Recomendarnos que comamos topillos, y asà de paso finiquitamos también el problema de la plaga? ¿Y qué tal si comemos mierda, que sale muy barata y la producimos nosotros mismos?
En serio, de todas las idioteces que han hecho los socialistas desde que están en el poder ésta me parece una de las afrentas más serias que hemos tenido que soportar los ciudadanos. Básicamente nos están diciendo: “trabajáis lo mismo que antes, ganáis lo mismo que antes, pero ahora sois todos pobres, asumidlo porque nosotros no vamos a mover ni un dedo”. Me gustarÃa a mà ver la mesa de Nochebuena de ZP (sin ninguna duda, nuestro ateo y anticatólico presidente celebrará como el que más la noche del nacimiento de Jesús), seguro que no tiene nada que ver con lo que el gobierno tan amablemente nos recomienda. Si es que ni siquiera pollo se puede comer, que también está caro, y la verdad es que me gusta bastante más que el conejo.
Finalmente, una reflexión. ¿Qué hubiese pasado si hace cuatro o cinco años un polÃtico del PP, cuando estaba en el gobierno, se hubiese atrevido a insinuar que para afrontar la pérdida de poder adquisitivo los españoles tenÃan que comer conejo? Jugando a ser adivino, se hubiese montado la gorda. La grande. La enorme. La monstruosa. Un escándalo de proporciones nunca vistas, las prensas de los periódicos funcionando a jornada completa, las televisiones inventando un torrente inacabable de chistes, parodias y gracietas al respecto, los jóvenes haciéndose camisetas a toda prisa que dijesen cosas como “que coma conejo su puta madre” (por cierto, igual me hago una). Manifestaciones por doquier. Los sindicatos en pié de guerra, huelgas generales. Pero como gobierna el PSOE, ¡no pasa nada! Always look on the bright side of life…
Estoy indignado, mucho, y supongo que se notará por el tono general de esta entrada, porque además me he ido calentando mientras escribÃa. Pues que se metan el conejo por donde les quepa o que revienten con las pantagruélicas comidas y cenas que se van a zumbar mientras se rÃen a mandÃbula batiente del resto de los españoles.

