6/01/2008

De la quemazón y el cambio

Así como hace tres meses veía la situación bastante negra de cara a las elecciones de Marzo, últimamente empiezo a atisbar la posibilidad de que sí que se produzca un cambio. Y lo estoy notando en un sitio que nuestros políticos no acostumbran a conocer demasiado, en la calle. En resumen, que la gente cada día que pasa está más quemada, le están dando donde más duele. El dinero no les da, ésta ha sido una Navidad de centros comerciales abarrotados pero manos sin bolsas, el personal está ahogado en la deuda, piensan ya en dejar de beber leche, que ya está más cara que la gasolina (aunque el precio de ambas está en escalada). Y, por si todo esto no fuese suficiente, el triunfalismo de Zapatero parece que fuese una forma de reírse en nuestra cara, siendo la última vez hoy mismo.

Creo que ganarían mucho más reconociendo la gravedad de la situación, pero no seré yo quien vaya a Moncloa a decírselo, no soy asesor de campaña del PSOE. Pero hasta entonces, que sigan, que sigan aplicando eso que decía el buen amigo Goebbels: “una gran mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad”. Así que venga: “la economía está muy bien, pero mejorará después de Marzo”.