Asà como hace tres meses veÃa la situación bastante negra de cara a las elecciones de Marzo, últimamente empiezo a atisbar la posibilidad de que sà que se produzca un cambio. Y lo estoy notando en un sitio que nuestros polÃticos no acostumbran a conocer demasiado, en la calle. En resumen, que la gente cada dÃa que pasa está más quemada, le están dando donde más duele. El dinero no les da, ésta ha sido una Navidad de centros comerciales abarrotados pero manos sin bolsas, el personal está ahogado en la deuda, piensan ya en dejar de beber leche, que ya está más cara que la gasolina (aunque el precio de ambas está en escalada). Y, por si todo esto no fuese suficiente, el triunfalismo de Zapatero parece que fuese una forma de reÃrse en nuestra cara, siendo la última vez hoy mismo.
Creo que ganarÃan mucho más reconociendo la gravedad de la situación, pero no seré yo quien vaya a Moncloa a decÃrselo, no soy asesor de campaña del PSOE. Pero hasta entonces, que sigan, que sigan aplicando eso que decÃa el buen amigo Goebbels: “una gran mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad”. Asà que venga: “la economÃa está muy bien, pero mejorará después de Marzo”.

