26/03/2007

De la ausencia de libertad

Archivado en: Terrorismo, Nacionalismo, Sucesos, Abusos, Delincuencia, Manifestaciones — phestar @ 21:24
Entradas relacionadas: Nervios y odio, Los nuevos aires, PNV y ETA, Al 100%, Símbolos.

Hace años me gustaba pensar que en este país era más o menos posible expresarse libremente en cualquier parte, tanto más si es en el centro de una capital, a plena luz del día y rodeado por miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.

Antonio Aguirre agredido

Sin embargo, una imagen vale más que mil palabras, y aquí queda la prueba de que mis pensamientos eran simplemente utópicos. No tiene desperdicio tampoco la cara de “preocupación” (¡ja!) que pone el ertxaina mientras Antonio Aguirre, dirigente del foro de Ermua, se retuerce de dolor tras recibir una patada en los huevos, hablando mal y rápido.

Por otro lado, me temo que como viene siendo habitual en todos los vascos que cometen delitos últimamente, el agresor también quedará impune.

5/03/2007

De víctimas, huelgas y… Navarra

Archivado en: Terrorismo, España, Nacionalismo, Sucesos, Abusos, Medios, Elecciones — phestar @ 22:08
Entradas relacionadas: De huelgas y miserables, Como, Ping, Huelga de hambre, La prueba.

Estaba yo reflexionando mientras veía el telediario y he llegado a la conclusión de que si yo fuese Zapatero concedería al País Vasco la soberanía sobre Navarra. O su integración en él o como se le quisiese llamar, en cualquier caso habría que pisotear un rato la Constitución, cosa que no tendría demasiada importancia.

No obstante, no se me solivianten los pobres navarros, lo digo porque entre la liberación prisión atenuada de De Juana Chaos, el pobre anciano víctima de la barbarie etarra que ha fallecido hoy, y las múltiples huelgas de hambre que están surgiendo como setas por toda España para reclamar beneficios penitenciarios u otras cosas, no se puede dar peor imagen. Es decir, sería una cuestión de estrategia: como total, ya no la podría cagar más en tan poco tiempo, mejor concentrar todas las barrabasadas en unas pocas semanas y luego ya se intentará salvar el tipo como sea de cara a las elecciones. Vamos, llamando a Gabilondo, a Eva Hache o a Polanco para que hablen un rato de Irak (pero no de Afganistán) o de “la derecha extrema”.

Bueno, por suerte Zapatero no lee este blog. Porque si no igual hasta tomaba la idea y todo pues, la verdad, dudo que el pobre entienda el sarcasmo.

3/01/2007

El presidente miedica

Archivado en: Terrorismo, España, Abusos, Patrimonio — phestar @ 14:45
Entradas relacionadas: De la Vega dando clase de EpC, Peaje, Atentado++, Ni ahora ni nunca, ¿Quién si no?.

La verdad es que me avergüenza un poco que este país tenga un presidente tan cobarde. Estamos ya cansados de contemplar cómo envía a Rubalcaba o de la Vega para dar explicaciones por todos sus errores porque él mismo no se atreve. Igualmente, Zapatero aún no se ha dignado a aparecer por la T4, a pesar de que allí se siguen buscando los cuerpos, a buen seguro destrozados, de dos personas, y de que sus familiares se han desplazado hasta España para seguir de cerca la búsqueda.

Que por cierto, se nos ha dicho (y bueno, lo hemos visto) que Zapatero está en Doñana pasando las vacaciones. Y yo, que soy de León “de toda la vida”, me pregunto, ¿qué hace allí, tan lejos de casa?. ¡Ven aquí, Jose Luís, que no te vamos a pegar!. A pesar de que la catedral de León, de la que no creo que deba decir demasiado, se caiga a pedazos (literalmente). A pesar de que San Miguel de Escalada, el mayor exponente de las iglesias de estilo mozárabe en el mundo, que data del año 913, de pena. A pesar de que no haya “liberado” los peajes que prometió liberar en la provincia. ¡Pero no te quedes tan lejos hombre, mézclate con tus agradecidos paisanos!. ¡Si te parasen por la calle y te dijesen cuatro verdades sería con la mejor intención del mundo!.

22/12/2006

Feliz navidad con coherencia

En estos tiempos de acoso y persecución, de “multiculturalismo” y tolerancia mal entendida, de discriminaciones positivas e incoherencia por doquier, más que nunca:

¡FELIZ NAVIDAD!

Yo personalmente no soy cristiano pero en absoluto me molestan las fiestas seculares y, como una persona razonable que me considero, comprendo la tradición que existe detrás de los actos de Navidad, Semana Santa y demás fiestas que han traspasado las fronteras del ámbito religioso para convertirse en celebraciones en las que todos podemos participar (si nos apetece, que en eso consiste la libertad). Eso sí, espero que todos los tira-belenes que han surgido últimamente se queden trabajando durante todo este tiempo y el día de Nochebuena, Navidad y similares se tomen un Sopinstant, que no hay nada que celebrar, cojones.

Triste vida la del progre coherente que sólo descansa el primero de mayo, Día del Trabajo. Esperad, un momento, ¿he dicho “progre coherente”?. Perdón, se me ha debido subir ya el champán a la cabeza, estoy empezando a imaginar cosas que no existen.

3/12/2006

Barrio multicultural

Y es que yo también vivo en eso que se ha dado en llamar “barrio multicultural”. Pero si pudiese no lo haría, pues desde hace unos pocos años para acá (3 o 4), han operado una serie de cambios muy interesantes en mi vecindario y en mi vida, que a continuación relato. Ruego al lector que llegue hasta el final de esta entrada antes de sacar conclusiones apresuradas y dirigirse a impresionante velocidad a la sección de comentarios:

  • Las calles están tan sucias que la mierda es ya añeja, está tan agarrada a la acera que no hay forma de despegarla, por mucho que se afanen los minicamiones de limpieza que circulan por ellas. Continuamente aparecen muebles viejos y rotos cerca de los contenedores, así como todo tipo de restos orgánicos (trozos de hígado, fruta podrida, etc) tirados en cualquier parte del barrio.
  • A cualquier hora del día o de la noche pasan coches con el motor revolucionado de manera extrema (debe ser que el tamaño del miembro viril va en proporción al ruido que emite su vehículo, o al menos eso deben pensar los ocupantes de los citados automóviles), despertándote o perturbando tu existencia en general.
  • Las mañanas se ven amenizadas ahora por “reguetón” a un volumen inconmensurable. La propia cama (y la silla en la que ahora mismo estoy sentado) vibra del volumen desplegado por los aficionados a esa música de ritmo tranquilo y nada machacón. Imagino que no hace falta que mencione que así como comienzan por la mañana, los “pegadizos ritmos” se extienden en ocasiones hasta bien entrada la noche.
  • Puedes encontrarte yonkis por el barrio, tanto a pie como en coche (que mantienen arrancado durante horas y horas y que como suele ser un cascajo hace temblar las ventanas con su ralentí), con todo tipo de actitudes, desde preguntarte dónde está la casa donde venden la droga (que por cierto, la policía podía hacer algo de una vez) hasta intentar embaucarte para alejarte de las cámaras del cuartel de la Guardia Civil, que paradójicamente está al lado de mi casa, para intentar robarte lo que llevas encima. Por supuesto, no hay que acceder a sus peticiones, sino que hay que permanecer firme en la convicción de alcanzar la relativa seguridad del hogar. Cada día puede ser una gran aventura, supongo que es la parte positiva.
  • Todos los coches que duermen en la calle, que es el caso del mío, tienen que sufrir todo tipo de agravios y desperfectos: desde los típicos rayones “inocentes” hasta los retrovisores arrancados de cuajo, pasando por impactos muy claros de piedras y o canícas (pues los niños también se divierten de lo lindo) o manchas por toda la carrocería de algo tan extraño como moras (al parecer es divertido tirarlas desde las ventanas a los coches). También es otra práctica habitual vaciar los ceniceros hacia la calle desde las casas, con lo que es posible que el coche aparezca cubierto de ceniza y/o colillas. Aunque debo reconocer que lo más raro que me he encontrado ha sido una rodada de bicicleta en el capó. De todas formas al mío de momento no le ha tocado llevarse ningún golpe fuerte, cuyo causante por supuesto se marcha inmediatamente del lugar y no vuelve a aparecer jamás.
  • Mientras andas por el barrio se te puede dirigir cualquier persona como si te conociese de toda la vida, con toda confianza (y no me refiero únicamente a los yonkis que he mencionado antes), para cualquier motivo estúpido. Pedir dinero o cualquier tipo de favor del estilo de “vete a tal sitio y dile a tal persona tal cosa” (también hay que negarse a esto) es lo más común, pero a mí me han llegado a parar para decirme que me parezco al primo “del buli”. ¿Pero a mí que cojones me importa si me parezco al primo “del buli” o a su puta madre, hablando rápido y mal?. Yo quiero que la gente me pare para pedirme la hora o preguntarme dónde está una calle, o en todo caso por algún motivo de fuerza mayor, y nada más.
  • Frecuentemente se originan peleas o los yonkis la emprenden a puñetazos y patadas contra el mobiliario urbano (contenedores, papeleras, etc) porque están descontentos con la droga que les han dado o con el precio que les han cobrado. También son habituales las discusiones a grito pelado (incluso desgarrado, diría yo), por cualquier idiotez.
  • No es demasiado raro encontrase con manchas en la ropa que has tendido limpia horas antes. Muchas se pueden quitar mediante otro lavado, pero algún malnacido ha decidido tirar cosas como lejía o silicona por el patio de mi edificio.
  • Muchas otras cosas que ahora mismo se me olvidan pero que forman parte del día a día en esta parte del globo. O al menos en mi barrio.

Y mientras todo esto ocurre, esos políticos que se llenan la boca con las palabras “integración” y “tolerancia”, que viven en los barrios céntricos de la ciudad (que ni que decir tengo que no son “multiculturales”), ¿qué hacen?. Su concepto de “integración” es juntarnos a todos y que nosotros nos entendamos como podamos. Me da igual que me llamen racista o xenófobo, pero si algo tengo bien claro es que si en un tiempo futuro tengo dinero viviré en un barrio completamente “homogéneo”, por decirlo así. Pero ahora vendrán todos los que nunca han “disfrutado” de mi experiencia a tildarme de nazi y ponerme a caer de un burro, o a intentar convencerme de la alegría que transmiten la música y los gritos a todas horas en un vecindario. Que se vengan a vivir aquí, que tengo una cama libre, y luego ya me contarán qué tal.

En fin, ahora me voy a dormir porque en unas pocas horas, ¡toca reguetón! (y no, esto no es el anuncio de la lotería de navidad, es una desgracia que toque). Y cuando ataca no hay quien duerma, el hecho de apoyar la cabeza en la almohada amplifica el sonido aún más, pues su origen está el piso inmediatamente inferior al mío.

24/10/2006

Reyes y jetas

Este pasado mediodía se nos ha presentado en la mayoría de informativos de difusión nacional, como una cosa positiva, el acuerdo alcanzado entre Latin Kings y Ñetas para poner fin a la “guerra” que mantienen desde hace tiempo entre ellos. El acto en sí, sin embargo, tiene desde mi punto de vista dos posibles lecturas.

Por un lado, ¿desde cuando el que dos bandas criminales alcancen un acuerdo es un motivo de celebración?. Cuando dos empresas grandes se fusionan, por ejemplo, se supone que lo hacen para aumentar el grado de consecución de sus objetivos: vender más, llegar a diferentes sectores de la población, abaratar los costes de producción o incrementar la calidad de sus productos. No obstante, ¿cuál es el negocio de estas bandas?. Los secuestros express, los atracos, los ataques a la salida de los cajeros, los robos, los asaltos y los asesinatos, en definitiva. E incluso, poniéndose algo duros: ¿por qué le tiene que importar al ciudadano medio que miembros de bandas criminales se maten entre sí?. Salvo por la peligrosidad que eso conlleva, como los tiroteos en la calle, no creo que a nadie le quite el sueño (salvo que se equivoquen y dirijan sus balas a quien no las merece). Simplemente sería basura que se saca sola.

Por otro lado, ambas bandas han expresado su determinación de convertirse en asociaciones de tipo cultural alejadas de la violencia. Si de verdad ocurriese, creo que todos lo celebraríamos, pero a mí la verdad es que me suena a un cierto recochineo, como cuando ETA se pone a hablar de derechos humanos. El tiempo lo dirá.

29/09/2006

Horario infantil

Archivado en: Abusos, Educacion, Medios — phestar @ 16:39
Entradas relacionadas: Tiranimuerte, Rebaño, En defensa del crimen, De Flandes y España, ¡Enhorabuena! (y 2).

Advertencia: esta entrada contiene lenguaje vulgar y obsceno, pero he considerado necesario utilizarlo para ilustrar lo que en ella cuento.

Desde hace tiempo conozco las cosas que pueden ver nuestros hijos (bueno, yo aún no tengo) en la televisión todas las tardes, pero lo que acabo de ver hace un rato en eso que llaman “el tomate” me parece aberrante en grado sumo.

Cariacontecido he asistido a la narración de una actriz porno en la que contaba cara a la cámara, además de enseñar su muy nutrida y aireada delantera, que puede sacarse 20 (o número similar) metros de cadena metálica del coño, lanzar dardos o pelotas de ping pong con él o incluso, llenándoselo de leche o tinta (supongo que no venenosa), escribir o firmar. Después han salido unas apasionantes escenas de la tal Lucia Lapiedra comiendo pollas y chupando tetas, así como de su “doble”, que también mantenía actitudes similares en otros cortes de películas. Finalmente, hemos podido contemplar a Mercedes Milá paseando por pasillos llenos de consoladores, vibradores y demás artículos de estimulación sexual.

Una cosa es huir de los tabúes excesivos que sólo hacen daño a largo plazo y otra es esto, que parece la televisión por la tarde el canal Playboy. Tampoco soy partidario de la “televisión canguro”, es decir, de dejar a los niños ahí tragando lo que sea sin ninguna supervisión paterna. Pero es que se ponga lo que se ponga sólo se ven tetas, culos, pollas y coños, joder. Y sí, eso también, joder.

Yo cuando era niño recuerdo llegar del colegio y ver dibujos, no a unos “grandes hermanos” copulando debajo un edredón blanco.

27/09/2006

Adios, libertad de expresión

No me abandones ahora, libertad de expresión. Sólo tengo 23 años, te he disfrutado poco, otros lo han hecho más que yo. Sin embargo, día tras día, noticias como la cancelación de una obra de teatro en la que se decapita a Mahoma, Jesús, Buda y Neptuno en Alemania, me hacen pensar que la estamos perdiendo. Dejamos que el miedo nos arredre y que los fanáticos nos impongan, por medio de amenazas, su criterio personal acerca del bien y el mal. Que por cierto, qué curioso es ese criterio:

Yo soy de los que tienen la firme convicción de que deberíamos resistir ante el chantaje islamista, pero el hecho de que cada día que pasa los fanáticos sean un número mayor dentro de nuestros propios países no ayuda en absoluto. Deberíamos comenzar por protegernos ante el cáncer de la islamización de Europa ahora mismo, pero sin embargo nuestros políticos siguen comiéndose la sopa boba, que por cierto ya esta fría, del multiculturalismo y eso tan moderno que llaman “alianza de civilizaciones” (de acuerdo, he tenido que resistirme para no poner “tasio“, pero el tema es serio).

Multiculturalismo y feminismo

Aunque supongo que muchos de vosotros ya lo habéis leído, en Eurabian News están hablando de un artículo muy interesante titulado “Multiculturalismo y feminismo, un dilema imposible”. Supongo que por el título se puede adivinar de qué va.

Lo enlazo porque a mí también me sorprende ver todos los días a destacadas mujeres de la izquierda y/o feministas convencidas defender esas culturas que humillan, esclavizan y esconden a las de su género. Desde luego, es muy difícil posicionarse en determinadas ideologías o partidos políticos sin caer continuamente en la contradicción.

25/09/2006

Gentes y lugares del mundo

Se ha escrito mucho sobre el tema del que voy a hablar y casi siempre utilizando los mismos argumentos, que supongo que serán los que yo utilizaré en este escrito, pero la verdad es que estoy harto de que se me intente imponer una utilización errónea del idioma que más quiero y que mejor conozco.

Cada poco tiempo, por desgracia, tengo una discusión con alguien, bien en persona o a través de Internet, sobre el uso de determinados topónimos: Gerona, La Coruña, Orense o Cataluña son los más frecuentes. Soy una persona que prefiere expresarse de forma correcta y por eso utilizo, cuando existe, la versión traducida a mi idioma, el castellano. Sin embargo esto, por alguna extraña razón, parece carcomerle las entrañas a los nacionalistas de las regiones aludidas, así como también a personas que se consideran de izquierdas en cualquier otra parte de España. Se ponen verdes y mencionan iracundos “nombres oficiales” establecidos por los entes de gobierno de los lugares citados. Deben pensar que Munich, por poner un ejemplo cualquiera (¡fuera del típico de Londres/London!) realmente se llama así en vez de “München”. Además, si sólo se pudiesen utilizar los topónimos oficiales no seríamos capaces de pronunciar ni siquiera la mitad de los lugares del mundo. Si alguien se aburre, que busque cómo es el nombre oficial de Bangkok.

Yo, por otro lado, respeto a las personas que utilizando otro idioma (vasco, catalán o gallego) utilizan los nombres traducidos a sus respectivas lenguas. Los catalanes le llaman “Saragossa” a Zaragoza, y los vascos utilizan “Gaztela eta Leon” para referirse a Castilla y León. Lo veo normal y entendible, y no me meto en la normativa de sus propios idiomas, pues no son el mío. Sin embargo, ¿por qué tengo yo que permitir que me digan cómo he de hablar mi idioma los usuarios de otro distinto al mío, o al menos sus líderes políticos?. Se discute mucho sobre si nuestro idioma lo deben crear los que lo hablan, la Real Academia, o un adecuado equilibrio entre ambos. Yo soy de la última opinión. No obstante, no permitiríamos que un francés o un inglés nos dijesen cómo hemos de llamar a las cosas, modificando nuestras costumbres y tradición. ¿Por qué hemos de ceder entonces al chantaje nacionalista?. Tristemente, la mayoría de medios, sin importar si son televisión, radio o prensa, sí que lo han hecho, y ya es raro escuchar o leer unas noticias sin encontrarse incomprensibles mezclas de idiomas.

Otras personas, al escuchar las analogías con el francés o el alemán, cargados de triunfalismo, dicen que comparar con esos idiomas significa también equiparar la situación de sus propios territorios con la de estado autónomo en la que se constituyen Francia o Alemania. “Es como si ya fuésemos independientes”, declaman. Y yo digo, ¿qué tiene que ver el idioma con el estado?. Hay muchos estados en el mundo que tienen varios idiomas oficiales (Suiza o Canadá, por ejemplo) o que sólo tienen uno pero coincide con el de otro país (Estados Unidos, por citar alguno). Desde luego, es innegable que hay una cierta relación, pero como hemos visto, no se cumple siempre de forma unívoca.

Para seguir con el asunto, mencionaremos lo de los cargos. Estamos acostumbrados a oír hablar de “el President Maragall” o “un Conselleiro de la Xunta” (espero haberlo escrito todo bien, me disculpen catalanes y gallegos que me puedan leer). Si yo mañana me pusiese a decir que el “President” Bush se ha reunido con el “Prime Minister” del Reino Unido (¡o del United Kingdom, mejor!), Tony Blair, antes de una reunión de la “House of Commons” (esto último es la Cámara de los Comunes, por si no queda claro) todo el mundo pensaría que soy un poco tonto y que hablo mi idioma fatal. Sin embargo, los casos que dije anteriormente no sólo se admiten, sino que se alientan y se tilda de fascista a quien no los utilice.

Sobre los nombres no existe una regla clara. Sin lugar a duda, los nombres de los reyes o miembros de las familias reales sí que se traducen. Por eso hablamos de Carlos de Inglaterra o Luis XVI. También se han traducido algunos nombres de la historia (Nicolás Copérnico, Tomás Moro o Juan Calvino, entre otros), incluyendo en ocasiones hasta el apellido, pero otros no (William Shakespeare o Galileo Galilei). Sin embargo, los nombres actuales no se traducen, como en el caso de los ya citados Tony Blair o George Bush. No abundaré por tanto en el tema, me parece adecuado su tratamiento actual.

Finalmente, me parece que nada va a cambiar y que realmente vamos a seguir por el derrotero habitual en este asunto. Donde pone “Girona” ya no hay quien vuelva a poner Gerona, y donde se habla del “Conseller en Cap” nadie va a ser capaz de cambiarlo por su forma correcta (si se está hablando castellano, claro). Por cierto, todo esto viene a raíz de la n-ésima discusión sobre el tema en Barrapunto. Así que supongo que, por decir las cosas como son, me merezco un: -1, troll.