18/07/2007

De la religión de paz

Archivado en: Inmigracion, Religion — phestar @ 00:20
Entradas relacionadas: Multiculturalismo y feminismo, Coherencia, Diferencias, Hartazgo, Y ya tenemos muerto….

A través de En Defensa de Occidente he llegado a un interesante documento sobre la religión musulmana y el Corán que no tiene desperdicio. Una lectura muy recomendable que podría hacer cambiar de opinión a algunos de los multiculturalistas irreflexivos que campan últimamente por España. No obstante, no caerá esa breva, pues me temo que nunca lo leerán o si así lo hiciesen lo calificarían de propaganda islamófoba, a pesar de comentar simple y llanamente extractos del texto sagrado para los musulmanes, traducido por ellos mismos al castellano.

3/12/2006

Barrio multicultural

Y es que yo también vivo en eso que se ha dado en llamar “barrio multicultural”. Pero si pudiese no lo haría, pues desde hace unos pocos años para acá (3 o 4), han operado una serie de cambios muy interesantes en mi vecindario y en mi vida, que a continuación relato. Ruego al lector que llegue hasta el final de esta entrada antes de sacar conclusiones apresuradas y dirigirse a impresionante velocidad a la sección de comentarios:

  • Las calles están tan sucias que la mierda es ya añeja, está tan agarrada a la acera que no hay forma de despegarla, por mucho que se afanen los minicamiones de limpieza que circulan por ellas. Continuamente aparecen muebles viejos y rotos cerca de los contenedores, así como todo tipo de restos orgánicos (trozos de hígado, fruta podrida, etc) tirados en cualquier parte del barrio.
  • A cualquier hora del día o de la noche pasan coches con el motor revolucionado de manera extrema (debe ser que el tamaño del miembro viril va en proporción al ruido que emite su vehículo, o al menos eso deben pensar los ocupantes de los citados automóviles), despertándote o perturbando tu existencia en general.
  • Las mañanas se ven amenizadas ahora por “reguetón” a un volumen inconmensurable. La propia cama (y la silla en la que ahora mismo estoy sentado) vibra del volumen desplegado por los aficionados a esa música de ritmo tranquilo y nada machacón. Imagino que no hace falta que mencione que así como comienzan por la mañana, los “pegadizos ritmos” se extienden en ocasiones hasta bien entrada la noche.
  • Puedes encontrarte yonkis por el barrio, tanto a pie como en coche (que mantienen arrancado durante horas y horas y que como suele ser un cascajo hace temblar las ventanas con su ralentí), con todo tipo de actitudes, desde preguntarte dónde está la casa donde venden la droga (que por cierto, la policía podía hacer algo de una vez) hasta intentar embaucarte para alejarte de las cámaras del cuartel de la Guardia Civil, que paradójicamente está al lado de mi casa, para intentar robarte lo que llevas encima. Por supuesto, no hay que acceder a sus peticiones, sino que hay que permanecer firme en la convicción de alcanzar la relativa seguridad del hogar. Cada día puede ser una gran aventura, supongo que es la parte positiva.
  • Todos los coches que duermen en la calle, que es el caso del mío, tienen que sufrir todo tipo de agravios y desperfectos: desde los típicos rayones “inocentes” hasta los retrovisores arrancados de cuajo, pasando por impactos muy claros de piedras y o canícas (pues los niños también se divierten de lo lindo) o manchas por toda la carrocería de algo tan extraño como moras (al parecer es divertido tirarlas desde las ventanas a los coches). También es otra práctica habitual vaciar los ceniceros hacia la calle desde las casas, con lo que es posible que el coche aparezca cubierto de ceniza y/o colillas. Aunque debo reconocer que lo más raro que me he encontrado ha sido una rodada de bicicleta en el capó. De todas formas al mío de momento no le ha tocado llevarse ningún golpe fuerte, cuyo causante por supuesto se marcha inmediatamente del lugar y no vuelve a aparecer jamás.
  • Mientras andas por el barrio se te puede dirigir cualquier persona como si te conociese de toda la vida, con toda confianza (y no me refiero únicamente a los yonkis que he mencionado antes), para cualquier motivo estúpido. Pedir dinero o cualquier tipo de favor del estilo de “vete a tal sitio y dile a tal persona tal cosa” (también hay que negarse a esto) es lo más común, pero a mí me han llegado a parar para decirme que me parezco al primo “del buli”. ¿Pero a mí que cojones me importa si me parezco al primo “del buli” o a su puta madre, hablando rápido y mal?. Yo quiero que la gente me pare para pedirme la hora o preguntarme dónde está una calle, o en todo caso por algún motivo de fuerza mayor, y nada más.
  • Frecuentemente se originan peleas o los yonkis la emprenden a puñetazos y patadas contra el mobiliario urbano (contenedores, papeleras, etc) porque están descontentos con la droga que les han dado o con el precio que les han cobrado. También son habituales las discusiones a grito pelado (incluso desgarrado, diría yo), por cualquier idiotez.
  • No es demasiado raro encontrase con manchas en la ropa que has tendido limpia horas antes. Muchas se pueden quitar mediante otro lavado, pero algún malnacido ha decidido tirar cosas como lejía o silicona por el patio de mi edificio.
  • Muchas otras cosas que ahora mismo se me olvidan pero que forman parte del día a día en esta parte del globo. O al menos en mi barrio.

Y mientras todo esto ocurre, esos políticos que se llenan la boca con las palabras “integración” y “tolerancia”, que viven en los barrios céntricos de la ciudad (que ni que decir tengo que no son “multiculturales”), ¿qué hacen?. Su concepto de “integración” es juntarnos a todos y que nosotros nos entendamos como podamos. Me da igual que me llamen racista o xenófobo, pero si algo tengo bien claro es que si en un tiempo futuro tengo dinero viviré en un barrio completamente “homogéneo”, por decirlo así. Pero ahora vendrán todos los que nunca han “disfrutado” de mi experiencia a tildarme de nazi y ponerme a caer de un burro, o a intentar convencerme de la alegría que transmiten la música y los gritos a todas horas en un vecindario. Que se vengan a vivir aquí, que tengo una cama libre, y luego ya me contarán qué tal.

En fin, ahora me voy a dormir porque en unas pocas horas, ¡toca reguetón! (y no, esto no es el anuncio de la lotería de navidad, es una desgracia que toque). Y cuando ataca no hay quien duerma, el hecho de apoyar la cabeza en la almohada amplifica el sonido aún más, pues su origen está el piso inmediatamente inferior al mío.

5/10/2006

Disturbios en Europa

Nos alertan en Eurabian News sobre nuevos disturbios en Francia y Holanda protagonizados por “jóvenes musulmanes”, que además llaman la atención por su brutalidad y crudeza.

En el primer caso, unas 250 personas la emprendieron contra los policías (hiriendo a 7 de ellos) que estaban deteniendo a un conductor que estrelló su coche contra un coche de la policía durante una persecución en Les Mureaux, cerca de París. Se ve que el detenido era amigo suyo o algo. No obstante, es el segundo caso el que más sorprende, pues en él resultaron heridos dos agentes cuando acudieron al rescate de una ambulancia que estaba siendo atacada por cientos de jóvenes (se baraja también el número de 250) en Holanda. Aquí se ve que el que iba dentro de la ambulancia, o quizás sus conductores, les caían mal.

La verdad es que antes no me preocupaba demasiado el tema, pero desde hace un tiempo a esta parte veo signos más evidentes cada día de una creciente y, por desgracia, imparable islamización de Europa. Y que al parecer si no puede ser por “las buenas”, con políticos de izquierda embobados con la mentira multiculturalista, va a ser por las malas: a sangre y fuego.

27/09/2006

Adios, libertad de expresión

No me abandones ahora, libertad de expresión. Sólo tengo 23 años, te he disfrutado poco, otros lo han hecho más que yo. Sin embargo, día tras día, noticias como la cancelación de una obra de teatro en la que se decapita a Mahoma, Jesús, Buda y Neptuno en Alemania, me hacen pensar que la estamos perdiendo. Dejamos que el miedo nos arredre y que los fanáticos nos impongan, por medio de amenazas, su criterio personal acerca del bien y el mal. Que por cierto, qué curioso es ese criterio:

Yo soy de los que tienen la firme convicción de que deberíamos resistir ante el chantaje islamista, pero el hecho de que cada día que pasa los fanáticos sean un número mayor dentro de nuestros propios países no ayuda en absoluto. Deberíamos comenzar por protegernos ante el cáncer de la islamización de Europa ahora mismo, pero sin embargo nuestros políticos siguen comiéndose la sopa boba, que por cierto ya esta fría, del multiculturalismo y eso tan moderno que llaman “alianza de civilizaciones” (de acuerdo, he tenido que resistirme para no poner “tasio“, pero el tema es serio).

24/09/2006

Dani Sordo, ¡cuidado!

Y no lo digo porque el pobre haya tenido que abandonar tras chocar contra un bordillo en el reciente Rally de Chipre, sino porque el día menos pensado le denuncian por racista. O al menos eso le ha pasado a un conductor inglés, que ha tenido que pasar dos noches en la cárcel acusado de “acelerar su coche de manera racista”, cuando realmente lo hacía para evitar un problema mecánico.

¡Cuidado con las revoluciones!

Que conste que yo soy el primero al que le parece mal que haya coches demasiado ruidosos o que pase una moto (¡de 49 cc, eso sí!) a las tantas de la madrugada haciendo más ruido que un transbordador espacial al despegar. Por supuesto, hay casos y casos, veo bien que se sancione a quien sobrepase el límite legal de decibelios, ¡pero por eso, no por racista!.

Leído a través de Este lado de la galaxia, quien a su vez lo leyó a través de Disculpen las Molestias.

18/09/2006

Relación

Me pregunto si noticias como la de que emigran los mejores profesionales de Suecia, cansados de inmigración descontrolada (y de baja capacitación laboral) y crimen en aumento, tendrán algo que ver con la reciente victoria del centroderecha en ese mismo país. Lógicamente, mi pregunta es retórica, pues sí creo que existe una relación entre ambas cosas.

Hoy parece que estoy emperrado con las elecciones en el resto del mundo, pero que tomen nota nuestros políticos.

4/08/2006

Discriminación

Leo en Barcepundit (a través de Eurabian News) que se va a habilitar una playa en Italia sólo para mujeres musulmanas, prohibiendo la entrada a hombres, y supongo que también a mujeres de otra religión, mediante la instalación de una red protectora opaca. Unas lonas, vamos.

Como se apunta ya desde muchos sitios, vamos hacia la islamización completa de Europa en aras de una libertad mal entendida por la izquierda. Y yo me pregunto, ¿qué pasaría si se crease una playa sólo para cristianos de rito estricto, donde las mujeres llevasen bañadores de cuerpo entero (y ellos por debajo de la rodilla también) y se expulsase o impidiese la entrada a las que enseñasen demasiada carne y a los ateos, agnósticos o seguidores de otra religión?. ¡Todo el mundo se llevaría las manos a la cabeza!.

23/07/2006

Sistema métrico

A veces pienso que nuestro gobierno ha hecho algún tipo de pacto con el diablo (y quizás sí es así) para salir airoso de todas las situaciones peliagudas sin recibir mas que unas pocas críticas. Recientemente ha tenido lugar una situación de interbloqueo relacionada con los inmigrantes rescatados cerca de las costas de Malta y nuestro gobierno ha dilatado la consecución de una solución de una forma excesiva y, según la opinión de muchos, rayana a lo inhumano. ¿Os imaginais qué hubiese pasado si las mismas decisiones las hubiese tomado el gobierno anterior?. Miriadas de gente, en manifestaciones convocadas por partidos de izquierdas y ONGs, cubrirían las principales ciudades españolas al grito de “fascistas” y “asesinos”, con pancartas acusatorias y demonizantes.

Al parecer, si hay algo nuestro además del botijo, el abanico y la tortilla de patatas es la doble vara de medir. Y si alguien no está convencido, que recuerde cuando Zapatero entregó a los inmigrantes al maltrato inpune de las autoridades marroquíes. Simplemente silencio…