10/01/2008
Es una pregunta que me hago cada poco después de ver un rato la tele. Porque pones cualquier programa, sin importar si es un concurso, un telediario, un programa de entretenimiento o incluso un espacio culinario y están cargando, en cualquier cadena, contra el PP, contra la derecha, contra la Iglesia, contra la COPE, contra Rajoy, contra Aznar, etc. Además, sin cortarse ni un pelo, se sienten imbuidos de la razón suprema y por tanto piensan que no necesitan disimular en absoluto antes de expresar sus opiniones aunque el tema del programa sea completamente diferente.
Y yo me pregunto, la gente de izquierdas o la gente del PSOE, ¿no se cansan? ¿No están ahogados ya de tanta propaganda “a su favor”? Porque yo pongo un rato, que sé yo, La Mañana de la COPE y sé que se van a meter con el gobierno, al fin y al cabo es un programa de información con una determinada línea que conozco perfectamente y sé a lo que me atengo antes de escucharlo. Sin embargo, si pongo un programa de esos que se llaman “late show” espero reírme un rato (o si pongo un concurso, espero ver fracasar al concursante que me cae mal), no que la gente esté de acuerdo con mis ideas. Pero no cejan. El chiste fácil contra el PP o similar llena muy rápidamente los guiones, al parecer, pero yo me cansaría si la situación fuese la inversa.
2/01/2008
Extraño título, supongo que estará pensando alguien. Pero no, no voy a discutir sobre la legitimidad de la elección de Zapatero como presidente del gobierno, eso se lo dejo a otros. Lo que voy a comentar es una tendencia en la gente del PSOE que vengo observando desde hace unos cuantos meses. Y es que, ante cualquier cosa que les digas que va mal en España, y son unas cuantas (precariedad laboral, inflación descontrolada, precio de la vivienda o de la gasolina, la falta de infraestructuras, los tipos de interés, etc), te contestan airados: “y Zapatero, ¡qué tendrá que ver con eso!”. Pues vaya, qué ánimo de continua exoneración, lo que yo digo: parece que Zapatero ya no fuese el presidente del gobierno. Nada es culpa suya o de su gobierno, siempre hay casualmente un agente externo para justificar cualquier cosa que vaya mal: la UE, Estados Unidos, las petroleras, el Banco Europeo…
Pues nada, cada cual que siga pensando lo que quiera, cuando estemos viviendo debajo de un puente y comiendo mondas de patata siempre podremos decir: “y Zapatero, ¡que tendrá que ver con esto!”.
Ah, por cierto, feliz 2008 para todos.
16/07/2007
Me lo estoy viendo venir. De aquí al final de la legislatura, para lo que ya no falta demasiado, el gobierno socialista va a aplicar tres principios fundamentales, que después detallaré, para intentar asegurarse una victoria en las elecciones, no lo quiera Dios. Bueno, entendiendo por supuesto “victoria” como “mayoría tal que, pactando con todos los partidos nacionalistas de España, permita controlar el Congreso con una diferencia igual o superior a un escaño respecto al Partido Popular”. Aunque suene como eso de “en Escocia hay al menos un campo que contiene al menos una oveja que tiene al menos un lado negro”.
Ahora, a por las tres máximas:
- No promulgar leyes demasiado polémicas, hacer cesiones exageradas a los socios antiespañolistas del gobierno (aunque para ésto les han legado muy a deshora las pretensiones del gobierno catalán de ocuparse totalmente de la gestión tributaria) o seguir de forma muy marcada con la política de tolerancia hacia el terrorismo aplicada hasta ahora. A ésto es lo que me refiero con el título de esta entrada. Porque los miembros del gobierno listos se han dado cuenta de que si una legislatura tiene cuatro años, hay que reservar los primeros y los últimos seis meses para ser comedido y no asustar al electorado, no mucho al menos. Pero en los tres años que hay por el medio se puede hacer cualquier barrabasada y de hecho así se ha hecho.
- Ante cualquier escándalo que surja cuya responsabilidad sea directamente del gobierno o de prefecturas locales del Partido Socialista, actuar omitiendo cualquier información y evitando directamente hablar del tema. Para este propósito viene muy bien el hecho de tener controladas la mayoría de cadenas de radio, televisión y medios escritos del país a través de la macrocorporación PRISA, así como la situación de permanente secuestro de los medios públicos. También está de perlas haber conseguido convencer a la opinión pública española de que escuchar la COPE o leer El Mundo es un asunto únicamente de radicales. Aunque continuamente suban en oyentes y lectores.
- Corolario: si no se puede tapar un escándalo determinado, se intentará echarle la culpa del mismo al PP, aunque sea totalmente descabellado. El votante medio del PSOE, al escuchar esto, se dará por satisfecho, pues es “lo que quiere oír”, y no se molestará en investigar la veracidad de la acusación.
- Finalmente, seguir machacando con lo mismo de siempre, porque debe ser lo único que hizo mal el PP en sus ocho años de gobierno, o al menos lo único que se le echa en cara: “la guerra ilegal”, “el partido de la guerra”, “el partido que traicionó la confianza de los españoles”, “el gobierno que mintió a todo un país”, etc, etc, etc. Bueno, también está lo del Prestige, por supuesto, pero de eso ahora conviene no hablar mucho.
Por supuesto, todos los socios del PSOE aplicarán las mismas reglas (salvo la de pedir cosas, que eso sí que no lo pueden contener), dando de nuevo la sensación de “todos menos el PP” que tanto les conviene para convencer a los españoles de que sólo existe un partido, un pensamiento y una forma de hacer las cosas en este país. Con talante, al estilo Zapatero, sin llevarle la contraria a partidos con 100.000 votos, que son los que importan, y no los que tienen más de diez millones.
Así que cada día que pasa más me temo que en marzo pase lo peor, teniendo en cuenta de que en maestría propagandística nadie gana a la izquierda, aunque prefiero no pensarlo. ¿Algún amable lector que me cure de mi pesimismo nocturno, por favor?.
13/07/2007
Hoy, una reflexión intemporal: siempre me ha llamado la atención, al visitar páginas “emblemáticas” de los movimientos de izquierda en la red, las expresiones alusivas a la violencia que suelen utilizar. No es nada infrecuente ver escritas cosas como “a las barricadas”, “a por ellos”, “por cada ofensa una venganza” y demás. Eso sin contar los continuos llamamientos a la “acción directa”, que no es más que un eufemismo para “repartir ostias y si se ponen tontos, fusilarlos”.
Por supuesto, todo esto también pasa en la derecha, pero sólo se encuentra en sitios muy específicos de la denominada “extrema derecha”, de “los nazis”. Sin embargo, se acepta su normalidad en la izquierda y es frecuente ver citadas páginas de ese corte en cualquier blog, foro o similar. Y a la gente que presume de esa ideología no se la margina ni se la aparta, ni se les considera radicales en forma alguna.
Luego, ¿quiénes son los que siempre están deseando volver a las trincheras para imponer su pensamiento?. Aunque quizás no les haga falta, sólo es necesario pasarse la norma suprema de convivencia de España, nuestra Constitución, por el forro de los mismísimos. No obstante, igual todo ésto que he dicho sólo me llama la atención a mí. Es posible que la sociedad tenga ya tan asumido lo que es habitual en la izquierda que sus pretensiones de conquistar el poder mediante la violencia no resulten llamativas, y haga tantos años que venimos soportando a todos su agit-props que ya nada nos sorprenda.
Ahora, habrá quien me diga que yo también soy un radical “del otro lado” y lo que me fastidia es no poder hacer las mismas cosas que ellos sin ser criticado ni marginado. Nada más alejado de la realidad, pero a palabras necias, oídos sordos.
7/12/2006
Me pregunto si todos los que aborrecen la Constitución española, es decir, nacionalistas en general y parte de la izquierda “tradicional”, y que además sean anticatólicos y/o anticristianos (aunque a buen seguro defensores de otras religiones mucho más tolerantes, como la musulmana, en aras del multiculturalismo) se estarán tomando este puente libre…