Que tome nota quien tenga ganas: un barco con problemas, se aleja de la costa para evitar una posible intoxicación de la población y para minimizar los daños de un posible vertido de sustancias peligrosas. Luego la suerte puede hacer que el barco no se rompa, que se rompa lejos o que se rompa al poco de iniciar el alejamiento. Eso es ya cuestión del azar, pero el sentido común (y creo que incluso las leyes internacionales de navegación, pero eso tendría que buscarlo) lleva a cualquier mente sana a considerar lógico este comportamiento.
Aviso para navegantes (¡nunca mejor dicho!): el petroleo también es tóxico y algunos de los hidrocarburos que lo componen son potentes carcinógenos. Aparte que tampoco creo que las sustancias de este buque, aunque no sean “chapapote”, sean demasiado beneficiosas para la flora y la fauna gallega en caso de que llegasen a tomar contacto con ellas.
Como conclusión: parece que al final no es nada, cosa que debemos de celebrar. Simplemente era una reflexión sin malicia al respecto.
Viendo las imágenes del buque encallado en Algeciras que está vertiendo su combustible al mar estos días (y también al comentarlo con una amiga) no he podido evitar acordarme de otro barco que corrió una suerte similar en el norte de la Península Ibérica en el año 2002. No quiero comparar la magnitud de ambos desastres pues, aunque ambos son lamentables, me da la impresión a simple vista de que el más reciente es menos grave que el de hace 5 años. Sin embargo, aún me duele la cabeza, por decirlo así, de pensar en la guerra que dió en su momento Tele Prestige 5 con el asunto (a nivel político, pues la catástrofe natural, como ya he dicho, es verdaderamente lo que hay que sentir) y eso me ha llevado a plantearme qué hubiese pasado si las cosas fuese distintas a día de hoy en el panorama político.

Sin entrar a valorar si existen responsabilidades en lo del barco de Algeciras o si simplemente ha sido un accidente inevitable: ¿qué hubiese pasado si estuviese el PP en el gobierno central o en el gobierno autonómico de Andalucía, o en ambos?. Estoy convencido de que escucharíamos expresiones como “un segundo Prestige”, “Rajoy dimisión” (contando que fuese él quien gobernase) o “nunca maís” (quizás en su equivalente en andaluz). Sin embargo ahora ni se habla del asunto. Como vengo diciendo desde hace un tiempo, la manipulación informativa ya no se estila en estos tiempos que corren; ahora está mucho más de moda la omisión informativa: lo que no interesa contar no se cuenta. Incluso de forma preventiva, “por si acaso”, pues como ya he dicho nadie le ha echado la culpa al PSOE de lo ocurrido en Algeciras. No obstante, mejor que la gente ni siquiera hable demasiado del tema, no sea que se pongan a pensar.
Y este año, ¿nos dará Tele 5 la retransmisión de fin de año desde Algeciras?. Es una incognita que no sé si me permitirá conciliar el sueño durante las próximos días. ¿Y volverá Angels Barceló a la cadena (no olvidemos que ahora está disfrutando de su premio, “por los servicios prestados”, en el grupo PRISA) para, ceñuda y con lágrimas aflorando a los ojos, narrarnos la imcomparable catástrofe natural acaecida ante la impasividad del malvado gobierno?. ¿O ahora ya no “hay motivo“, ahora ya nada importa pues todos somos felices en la España de Zapatero?.